27 de mayo de 2026

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Alejandra Romero reveló las señales que recibía de Rodrigo: "Le tuve que pedir que parara"

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Más allá de los sucesos posteriores a la desaparición física del Potro, la entrevistada echó luz sobre una faceta del artista que sembraba una constante inquietud en el seno de la pareja. Según sus palabras, Rodrigo convivía con una fijación muy marcada respecto al desenlace de su propia existencia terrenal, una conducta que no respondía a un arrebato de su etapa de mayor popularidad: “Esto no arrancó cuando se hizo famoso, él siempre fue así, siempre hablaba del tema”, sostuvo con firmeza.

Esta recurrencia discursiva generaba un lógico sufrimiento en Alejandra, quien no podía evitar el dolor ante los recurrentes pedidos de tinte fúnebre que el vocalista le manifestaba en la intimidad. “A mí me asustaba lo mucho que se refería a su propia muerte. Me angustiaba. Me decía ‘cuando me muera, vos poneme la camiseta de Belgrano’. No me gustaba nada”, admitió con nostalgia sobre aquellas directivas que, con el tiempo, cobraron un sentido premonitorio.

Por otra parte, al ser consultada sobre el tremendo imán que el creador de grandes éxitos musicales ejercía sobre el público femenino y las pasiones que despertaba a nivel masivo, Romero desmitificó cualquier tipo de rispidez o conflicto amoroso, asegurando que los celos jamás formaron parte de la relación. “A él había que conocerlo. Siempre me dio mi lugar y me hizo sentir bien y segura del amor que nos teníamos. Yo nunca tuve celos de él”, confió con total serenidad.

Para cerrar la entrevista con una cuota de distensión, la última novia del ídolo recordó con gracia el rol de intermediaria que asumía frente al fervor de las seguidoras más fanatizadas del cantante. “Las fans me llamaban a mí y me pedían si Rodrigo podía darles un beso y yo las ayudaba. Tengo una amiga que hasta el día de hoy me agradece porque la ayudé a que Ro le diera un beso”, concluyó rememorando entre risas aquella divertida anécdota de camarines.

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