Cómo llega Boca al partido
El panorama del Grupo D está al rojo vivo. Universidad Católica de Chile lidera la zona con 7 unidades (+1), seguida muy de cerca por Cruzeiro con las mismas 7 banderas (+1). Boca aparece relegado al tercer escalón con 6 puntos (+2), lo que transforma este compromiso en una final absoluta: una victoria le devolverá al cuadro de la Ribera la posibilidad de depender de sí mismo en la última fecha, mientras que una derrota le dará el pase matemático a los brasileños y dejará a Boca rezando por un milagro ecuatoriano.
Para diagramar la estrategia de esta noche, Claudio Úbeda tuvo semanas completas de trabajo debido a la prematura eliminación en los playoffs domésticos. Sin embargo, el «Sifón» debió romper la pizarra para emparchar la columna vertebral debido a dos ausencias forzadas: Santiago Ascacíbar (suspendido por su expulsión frente a Barcelona SC) y el delantero paraguayo Adam Bareiro, quien padece una lesión muscular.
En el fondo, Leandro Brey custodiará los tres palos por detrás de una línea defensiva que presentará una modificación de nombres: Malcom Braida se plantará como lateral por el sector derecho ganándole la pulseada a Marcelo Weigandt, completando la zaga con Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y el tándem punzante de Lautaro Blanco por izquierda.
El mediocampo apostará al equilibrio dinámico. El ex-Lanús Tomás Belmonte ingresará para raspar y relevar en el sector del sancionado Ascacíbar, acompañando la experiencia del campeón del mundo Leandro Paredes y la frescura del juvenil Milton Delgado. Unos metros más adelante, Tomás Aranda se encargará de la generación de juego para asistir a la dupla de atacantes compuesta por la «Bestia» Miguel Merentiel y Milton Giménez, quien arrastra lo justo desde lo físico pero irá desde el arranque ante la falta de variantes de área.
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