Ahí es donde la historia hace zoom. La influencer reconstruyó una situación que, en su cabeza, parecía una buena acción con potencial viral, pero que terminó convirtiéndose en el núcleo del problema: «Una vez que quise por navidad regalar, tipo me fui a mi barrio a Lugano y compré muchísimos regalos y era tipo regalárselos a los niñitos de la calle. Y me acuerdo que grabé todo, qué sé yo, dije, ‘la rompí, soy Mr. Beast, lo di todo’. Llego a la casa de mi abuela, me pongo a ver la cámara, no había ningún vídeo, no había grabado la cámara, o sea, es terrible, digo, qué es esto, me gasté un montón de guita. Me puse re a llorar”, contó, despertando bronca.
Radio en vivo y mucho más
Más historias
Muerte de Daniel Bifulco: qué determinó el parte policial tras el hallazgo de su cuerpo
La preocupación de Dallys Ferreira por sus ahorros retenidos en Paraguay tras la caída de ueno bank
Ron Wood visitó el programa de Mario Pergolini y habló de su amor por Argentina