La modelo también describió el impacto diario en su fisonomía: “Dolor físico incluso antes de que tus pies toquen el suelo… Y, de alguna manera, aún tienes que encontrar la fuerza para seguir adelante un día más con un cuerpo y una mente completamente agotados”. Cabe destacar que Hadid ya había hablado de esta enfermedad en 2020, cuando contó que convivía con múltiples síntomas desde la adolescencia. “Siento que poseo al menos 10 de estas cualidades a diario, sin excepción… desde que tenía probablemente 14 años, pero de forma más intensa cuando cumplí 18”, precisó.
En entrevistas posteriores, explicó que lidiar con la enfermedad de Lyme es “algo muy serio” y reflexionó sobre cómo muchas veces las personas juzgan por la apariencia externa sin conocer la dura lucha interna de los pacientes. Antes de dedicarse de lleno al modelaje, Bella competía en eventos ecuestres, pero el diagnóstico médico puso fin a esa etapa. “Fue muy emotivo para mí”, declaró en 2017, y agregó de forma optimista: “Pensaba que iba a montar a caballo el resto de mi vida. Pero todo sucede por algo, ese es mi lema ahora, y estoy muy feliz de estar donde estoy”.
¿Qué es la enfermedad de Lyme y por qué suele diagnosticarse tarde?
Desde el punto de vista clínico, la enfermedad de Lyme es una infección bacteriana causada por la bacteria Borrelia. Se produce cuando una garrapata infectada pica a una persona y permanece adherida al cuerpo el tiempo suficiente para transmitir el agente patógeno. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la principal vía de transmisión es la picadura de la garrapata de patas negras infectada, las cuales se encuentran con mayor frecuencia en zonas boscosas o con vegetación abundante.
El riesgo de contagio aumenta considerablemente cuando la garrapata permanece adherida entre 24 y 48 horas a la piel. Por ese motivo, identificarla y retirarla a tiempo es clave para reducir la posibilidad de infección y la aparición de síntomas posteriores. Uno de los principales problemas de la enfermedad de Lyme es que suele pasar desapercibida; en muchos casos, los síntomas iniciales se confunden con los de una gripe u otras infecciones comunes, lo que retrasa la consulta médica y el correcto diagnóstico.
Entre las primeras manifestaciones, que pueden aparecer entre 3 y 30 días después de la picadura, se incluyen fiebre, fatiga, dolor de cabeza y dolores musculares y articulares. También puede aparecer una erupción cutánea en forma de diana conocida como eritema migratorio. Sin embargo, no todas las personas desarrollan esta marca; el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos indica que más del 20% de los pacientes infectados no presentan lesiones visibles en la piel, lo que contribuye notablemente al diagnóstico erróneo. Si la enfermedad no se trata, puede progresar y generar complicaciones graves como artritis con inflamación de las articulaciones, alteraciones del sistema nervioso y problemas cardíacos.
Tratamientos médicos y la advertencia sobre el uso de antibióticos
El diagnóstico de la enfermedad de Lyme se basa en una prueba de anticuerpos en dos etapas, junto con la evaluación de los síntomas y el historial clínico del paciente. Conocer si la persona estuvo expuesta a zonas de garrapatas resulta una pieza clave para orientar a los profesionales de la salud. El tratamiento estándar consiste en antibióticos orales durante un período de dos a cuatro semanas, un abordaje que permite una recuperación completa si la enfermedad se detecta en etapas tempranas.
De acuerdo con las directivas de la Clínica Mayo, algunas personas pueden experimentar síntomas prolongados como fatiga, dolores corporales o dificultad para pensar incluso después de haber recibido el tratamiento antibacteriano adecuado. Estudios publicados en American Journal of Medicine y The Lancet Regional Health-Europe mostraron que, seis meses después del tratamiento, estos síntomas son entre un 5 y un 10 por ciento más frecuentes en personas que tuvieron Lyme que en aquellas que no la padecieron.
Actualmente se desconoce la causa científica de estos síntomas persistentes. Los CDC recomiendan utilizar el término Síndrome de Lyme Posterior al Tratamiento para describir este cuadro y desaconsejan el uso de la expresión enfermedad de Lyme crónica, ya que no hay evidencia de que los síntomas se deban a una infección bacteriana activa. Las investigaciones realizadas en Estados Unidos y Europa durante las últimas dos décadas concluyeron que el uso prolongado de antibióticos no es más eficaz que un placebo para aliviar los síntomas persistentes, y se asoció a complicaciones graves como sepsis o colitis. Los especialistas indican que los pacientes suelen mejorar con el tiempo sin fármacos adicionales, centrando el abordaje en el manejo del dolor diario.

Más historias
"Muerte en loop": Guille Aquino criticó a los medios por cómo mostraron el accidente de Ernestina Pais
Quién se va de Gran Hermano, según el boca de urna de Pabloschi
La devoción de Matt Damon por Lionel Messi: "En mi casa es más importante que yo"