Bad Bunny había anticipado un show cargado de identidad y homenaje a sus raíces, y el escenario del Super Bowl fue el lugar perfecto para cumplir esa promesa con creces. Desde el primer minuto, el artista puertorriqueño desplegó una puesta en escena vibrante, pensada como una celebración cultural que conectó con el público presente y con millones de espectadores alrededor del mundo. Pero lo que terminó de elevar el espectáculo a otro nivel fueron dos apariciones que desataron la ovación generalizada.
Radio en vivo y mucho más
Más historias
Disney+: la impactante miniserie de suspenso que es furor en la plataforma
Liam Gallagher sorprendió con un duro mensaje antes del partido de Argentina con Inglaterra
Matías Martin contra Javier Milei: "Si idolatrás a la Thatcher, yo estaré siempre en la vereda de enfrente"