La situación cambió cuando la familia advirtió que la ubicación del celular el joven compartida a través de una aplicación dejó de emitir señal. Para su madre, eso fue completamente inusual porque su hijo nunca desactivaba su localización.
Además, informó que el joven llevaba unos 10.000 yenes japoneses (US$ 62,50) y que su celular tenía un 34 % de batería antes de que se perdiera su ubicación. Aseguró que las tarjetas de crédito tampoco registraron actividad.
La pista que conduce a las montañas
Las investigaciones pudieron reconstruir parte de los movimientos del estudiante gracias a las cámaras de seguridad. Según la policía local, Weston salió solo de la estación de Kioto en horas de la tarde y fue captado por última vez caminando por la zona de Yamashina, cerca de un sector rodeado de montañas y extensos bosques.
Las últimas imágenes lo muestran caminando solo por un sendero que conduce a una ruta de senderismo dentro de la cordillera de Higashiyama.
La hipótesis principal es que el joven pudo haberse internado en el bosque y haberse desorientado. “Creo que simplemente se perdió”, señaló su madre.
La preocupación creció aún debido al impacto de un tifón durante el martes de esta semana, lo que provocó intensas lluvias en la región, dificultando las tareas de rastreo y la seguridad de las personas que se encontraban en la montaña.
Un operativo contrarreloj y la angustia de la familia
El operativo de búsqueda se desplegó el miércoles e incluyó el trabajo de varios perros rastreadores y un helicóptero para rastrear la zona de Yamashina donde el joven fue visto por última vez.
Para las autoridades locales se trata de un caso de personas perdidas e indicaron que, por el momento, no existen indicios que apunten a un hecho delictivo.
“Como el joven desaparecido no conoce la zona, consideramos vital localizarlo lo antes posible y estamos haciendo todo lo posible para garantizar que sea encontrado sano y salvo cuanto antes”, afirmó uno de los efectivos de la policía de Kioto encargado del caso.
Mientras tanto, la familia atraviesa horas de enorme angustia. Uno de los momentos más difíciles, recordó Nancy, fue cuando tuvieron que entregar ropa de Weston para que fueran utilizadas por los perros de búsqueda.
“Cada segundo piensas en tu hijo, y luego vienen los recuerdos de cuando tenía 2 años, cuando lo amamantaba, las fiestas de cumpleaños que le organizamos, las caminatas que hicimos juntos. Quiero recuperar eso. Necesito que vuelva”, expresó.
“Tenemos la esperanza de que aparezca en algún lugar”, sostuvo su padre, Keith Higginbotham. “Hasta que lo encontremos, creemos que está ahí afuera y vamos a seguir buscándolo”.
Además de la policía japonesa, en la búsqueda colaboran la Embajada de Estados Unidos y el FBI. La familia también destacó la solidaridad de decenas de voluntarios japoneses que se sumaron a repartir volantes y brindar asistencia. “Casi me hace llorar lo que estas personas japonesas han hecho por nosotros”, agradeció Nancy.


Más historias
Sabino Vaca Narvaja aseguró que Asia volvió a su rol histórico como el "epicentro de la economía mundial"
Con más de 700 drones, Rusia lanzó el mayor bombardeo sobre Ucrania en meses
España: gastaron 5 millones de dólares para liberar aves y se las comieron unos zorros