Durante un registro del apartamento del hombre, los investigadores incautaron cráneos, una pantorrilla con pie y una mano, así como una reconstrucción de un rostro humano preparada con piel facial. También se encontraron otros huesos guardados en una maleta.
También se halló un corazón en un frasco, y la policía intentaba determinar si era de origen humano o animal.
El hombre, que admitió haber recolectado los trozos de cadáveres durante el interrogatorio, dijo que se sentía particularmente atraído por las partes de cuerpos humanos y que había preparado comida con algunas partes y se las había comido.
Permanece detenido bajo sospecha de uso ilegal de cuerpos humanos.
En su comunicado, la policía señaló que el hombre «siente pasión por la anatomía y la patología, y le gusta diseccionar animales». Sospechan que obtuvo las partes del cuerpo a través de su trabajo en un hospital y desenterrando cadáveres «en cementerios abandonados en Eslovaquia y Hungría».
La policía incautó la computadora del hombre, computadoras portátiles, tabletas, celulares, tarjetas SIM y tarjetas de datos. Todos los restos humanos recuperados serán examinados por expertos forenses, indicó la policía, y añadió que el abanico de presuntos delitos podría ampliarse después de que se determine el origen de todas las pruebas.
Qué dice el código penal húngaro sobre este delito
El Código Penal húngaro (Ley C de 2012, en su versión vigente a partir del 1 de julio de 2025) prohíbe y sanciona de manera estricta cualquier uso ilícito del cuerpo humano y sus partes. Según la Sección 175, se considera un delito grave el hecho de adquirir ilegalmente, comercializar con fines de lucro o traficar con cadáveres enteros o sus partes, fetos muertos, órganos, tejidos, células, embriones o genes humanos.
Al no haber sospechas por homicidio, la única vía de condena para el joven se centraría solo en este delito. Aunque la pena básica se castiga con hasta tres años de prisión, la ley contempla diferentes agravantes a tener en cuenta:
- Agravante por profesión en el caso de que el delito sea perpetrado por un empleado de un proveedor de servicios de salud en relación con el ejercicio de su profesión. En este caso, al ser celador, podría aumentar su condena a un rango de uno a cinco años de prisión.
- También se contemplan agravantes severossi estas actividades ilícitas se cometen contra una persona menor de 18 años, si se realizan de forma regular para generar ingresos o si ocurren en el marco de una conspiración criminal. En este tipo, las penas se pueden endurecer hasta los ocho años de prisión.
- Finalmente, la simple preparación para cometer el uso ilícito de un cuerpo humano se considera un delito menor penado con hasta uno o dos años de cárcel.

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