La portavoz oficial del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, aseguró que «continúan las discusiones» con el Gobierno de Javier Milei, que pretende que el organismo internacional le gire dólares para financiar el tipo de cambio bajo y una posible salida del cepo. Sin embargo, la vocera del Fondo sostuvo que el país debe tomar más medidas fiscales, monetarias y cambiarias para que se concrete un nuevo préstamo.
«Existe un reconocimiento compartido entre el personal del FMI y las autoridades argentinas sobre la necesidad de seguir adoptando un conjunto coherente de políticas fiscales, monetarias y cambiarias, al tiempo que se avanza en las reformas que fomenten el crecimiento», sostuvo en conferencia de prensa.
Una misión del Fondo visitó Buenos Aires entre el 21 y el 28 de enero para repasar los datos preliminares a la negociaciones. Tras conocer que los enviados de Washington, el venezolano Luis Cubbedu a la cabeza, traían como preocupación central ver qué sucedía con la caída en las reservas y las intervenciones del Banco Central en el mercado cambiario para sostener la estabilidad de los dólares financieros. Ante ese panorama, Milei decidió que su ministro de Economía no lo acompañara a Davos y, en cambio, regresara a Buenos Aires a atender personalmente a los visitantes.
La consecuencia inmediata de aquella manifestación de preocupación de los técnicos del FMI, fue la decisión que anunció Caputo después de un par de encuentros con aquéllos, de bajar «temporalmente» las retenciones a las exportaciones, con el propósito declarado de apurar las liquidaciones. Pasados diez días desde el anuncio, aún no se ven los resultados.
Por su parte, desde la administración Milei quisieron llevar calma a los mercados y aseguraron que ni una devaluación ni una salida rápida del cepo cambiario son condicionamientos impuestos por el FMI para realizar el desembolso.
Las conversaciones entre el Gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI) continúan en marcha, pero sin perspectivas inmediatas de un acuerdo que permita el ingreso de dólares frescos para aliviar las restricciones cambiarias. Así lo dejó en claro la portavoz del organismo, quien destacó la necesidad de profundizar las políticas fiscales, monetarias y cambiarias antes de avanzar en nuevas medidas.
La postura del FMI refuerza la idea de que aún quedan ajustes pendientes antes de considerar la posibilidad de acceder a otorgar el respaldo financiero con dinero fresco que reclama el gobierno de Milei para salvar su complicada posición de reservas internacionales.
Sobre la posibilidad de un nuevo programa con el organismo multilateral, Kozack indicó que éste se centraría en consolidar los avances logrados por la gestión de Milei, mientras se abordan los desafíos macroeconómicos que persisten. En esa línea, desde el directorio del FMI reiteraron la habitual ufórmula con la cual se refieren a gestiones en marcha cuando no se verifican novedades en las mismas: «se siguen manteniendo conversaciones constructivas y frecuentes” con el equipo económico argentino con el objetivo de “mantener los avances iniciales”.
Caputo
«El acuerdo con el Fondo no implica ninguna devaluación, eso no es un tema. La otra es que tampoco implica que una vez hecho el acuerdo se sale de las restricciones al día siguiente”, dijo en diálogo con un canal de noticias el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo.
El nuevo pacto con el FMI “no implica que una vez hecho el acuerdo se saldrá de las restricciones cambiarias al día siguiente», aclaró y con desprejuicio admitió que lo que el Gobierno hará con los fondos frescos que reciba de ese organismo será “recapitalizar el Banco Central”, pero que se requiere eliminar el excedente de pesos y la convergencia del IPC mensual al crawling peg y la inflación internacional.
Por este motivo, agregó, se saldrá del cepo este año pero sólo «cuando se cumplan las tres condiciones que siempre dijimos».
También anticipó que la inflación que el Gobierno espera para enero estaría alrededor de 2,3%. Además pronosticó un crecimiento durante 2025 mayor al 5% proyectado por el mercado y el organismo internacional.
Asimismo, el ministro ratificó su defensa a la política de “equilibrio fiscal” y reiteró que la idea del equipo económico es no devaluar y resistir las presiones del mercado. Por otra parte, ratificó que la baja de las retenciones anunciadas hace unos días serán temporales. “No vamos a arriesgar el equilibrio fiscal”, advirtió el ministro de Economía.
«Los economistas que piden devaluación se quedaron en el tiempo, nosotros vamos a un modelo diferente, queremos que en Argentina haya mejores productos a mejores precios», dijo.
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