“Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Eso estaría bien. Sería un gran honor tomar Cuba de alguna forma. Me refiero a que, ya sea liberándola o tománndola; creo que podría hacer lo que quisiera con ella”, sostuvo el republicano.
Es que luego de la caída de Nicolás Maduro y del corte de suministros provenientes de Venezuela, Cuba quedó aislada y sin reservas de crudo. Ante esto, Trump fue contundente: “Puedo hacer lo que quiera, si quiere que le diga la verdad. Es una nación muy debilitada… Podría ser una adquisición amistosa o no; en realidad no importaría porque están al límite”, declaró en relación con la resolución del conflicto.
Mientras Washington endurece el embargo y amenaza con aranceles a cualquier país que envíe petróleo a la isla, el Ministerio de Energía y Minas cubano confirmó una «desconexión total» del sistema eléctrico nacional. Esto aumentó aún más la crisis en Cuba en materia sanitaria, energética y social. Se reportó escasez de medicamentos, decenas de miles de cirugías pospuestas y días enteros sin luz. A su vez, la isla solo tiene plantas termoeléctricas deterioradas, no cuenta con energía solar insuficiente y los ciudadanos enfrentan un racionamiento estricto de combustible.

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