“Mañana 15/4 tiroteo. El que se arriesga que venga”, escribieron en una pared de un aula. Otros mensajes aparecieron en baños, en un papel o hasta en bancos. Sacarle fotos a esos mensajes amenazantes y subirlos a las redes sociales parecía ser el reto viral que por estas horas investiga no solo la Justicia, sino también los ministerios de Educación y la Policía de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, de Córdoba, Mendoza, Tucumán, Chubut y Neuquén.
En ningún caso se reportaron hechos concretos de ningún tipo en ningún lugar del país. El objetivo parece ser “vaciar las aulas” y la situación movilizó a policías de distintas provincias, empresas de seguridad en colegios de gestión privada y hasta fiscalías que investigan el delito de “intimidación pública”.
Los mensajes que, podrían entenderse a simple vista como una broma adolescente, ocurren 17 días después de la masacre de San Cristóbal, en Santa Fe, cuando un adolescente de 15 años entró armado a la Escuela N°40 “Mariano Moreno” y mató a Ian Cabrera, de 13 años.
Las amenazas empezaron el martes y se extendieron hasta este jueves, cuando aparecieron nuevas pintadas en la Escuela Cangallo, en Balvanera. Y que se sumaron a las del miércoles a la mañana, en el baño de varones de la escuela técnica Ingeniero Luis Huergo de Caballito, donde apareció una pintada: «Jueves 16 de abril, tiroteo (no joda). No vengan».
Ese mismo día hallaron otra en el Colegio Carlos Pellegrini, dependiente de la Universidad de Buenos Aires: «Viernes 16 los vamos a matar, tiroteo CECAP en serio», pintaron en una pared.
Lo mismo ocurrió en la Escuela Cristiana Evangélica Argentina (ECEA), en Villa Real, los padres recibieron un mail del colegio en el que les informaban que «se detectó una inscripción que hacía referencia a un posible ‘tiroteo’ con fecha jueves 16 de abril», y que ante la situación dieron intervención a las autoridades educativas y al 911, «desde donde se dio intervención al Juzgado Federal N° 11, que dispuso de forma urgente la presencia policial en el establecimiento en forma preventiva».
La particularidad del caso que, sospechan, tiene un origen común, es que las investigaciones se realizan independientemente y de acuerdo a cada jurisdicción. No hay una sola causa que busque a los responsables de los mensajes amenazantes.
El colegio Huergo de Caballito, donde aparecieron grafittis amenazantes. .Las comunidades educativas se pusieron en alerta y, en estos casos, tomó intervención el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires que informó: “El Ministerio de Educación porteño activó el Protocolo de Actuación para la protección y resguardo ante situaciones de vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes. También se realizó la denuncia policial correspondiente y se le dio intervención al Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires y al Ministerio Público Tutelar”.
En paralelo “se reforzaron las medidas de cuidado de supervisión dentro de los establecimientos y se trabaja con los estudiantes en la convivencia escolar y la responsabilidad en el uso de la palabra”.
Los hechos están en plena investigación aún pero “todo apunta a que fue un desafío de TikTok para vaciar las escuelas”, algo similar a lo que ocurría en otra época con las amenazas de bomba para suspender las clases.
Sobre las primeras amenazas ya habían identificado a dos alumnos y la sospecha es que esta idea surgió de redes sociales, por eso se extendió a todo el país.
En la Escuela Secundaria N° 28 de Villa Elisa, detectaron un mensaje escrito con corrector blanco que decía: “Mañana 15/04 tiroteo, el que arriesga que venga”. A partir de este incidente intervino la UFI N° 16 de La Plata, a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, de la fiscalía especializada en casos de «intimidación pública» con intervención de la comisaría 12ª de Villa Elisa.
Luego comenzaron a sumarse otros colegios. Se investigan hechos similares en el Establecimiento Educativo Emanuel, ubicado en calle 200 entre 40 y 41, en jurisdicción de la comisaría 15ª de Olmos. En un colegio privado del centro, el San Luis, y por lo menos tres más.
La Justicia ordenó custodiar los edificios escolares donde se vieron las amenazas y además realizó pericias sobre las pintadas e intentan identificar a los autores.
También buscan establecer cuál sería el origen de esta ola que se inició en las últimas horas.
Condomí Alcorta investiga si se trata de un «solo de un reto de tipo viral» o se están ante la presencia de otro hecho. «No es algo menor, esto es muy peligroso. Es intimidación pública y es un delito que prevé detención», dijo a Clarín el fiscal.
Todos los casos quedaron bajo la órbita de la misma fiscalía, que busca determinar si existe un nexo entre los episodios registrados en la ciudad y sus alrededores.
En el derecho argentino, el delito de intimidación pública está previsto en el artículo 211 del Código Penal, que establece: “Será reprimido con prisión de dos a seis años, el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere voces de alarma, amenazare con la comisión de un delito de peligro común o empleare otros medios materiales idóneos para producir tales efectos”.
La norma describe una conducta orientada a generar alarma social, sin exigir que el daño se concrete, y fija como única sanción la pena de prisión de dos a seis años, sin detallar agravantes en ese artículo específico.
Cada jurisdicción (provincia o departamento judicial) tiene a cargo las investigaciones por cada una de las denuncias presentadas. Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación indicaron que ellos colaboran con información que remite la justicia pero no hay un abordaje conjunto de esta situación.
Las pintadas que generaron temor en un colegio de Villa Elisa (La Plata).También este jueves se registraron al menos tres casos en una escuela pública y dos colegios privados dentro del partido de San Isidro. En uno de ellos intervino la Patrulla Municipal y por la situación prevén una guardia policial durante los horarios de ingreso y egreso para este viernes.
En Avellaneda, por ejemplo, hay dos causas por hechos de estas características en la Escuela Técnica N° 4 y N°5, en manos de la Fiscalía N° 3 de Avellaneda Lanús.
Pero la situación no se circunscribe al Área Metropolitana de Buenos Aires, en Córdoba las investigaciones derivaron en allanamientos para dar con los responsables de estas amenazas.
En este caso, denunciaron “un mensaje que circulaba en un grupo conformado por jóvenes” donde “se hacía referencia a la posible comisión de un hecho de violencia armada -tiroteo- en un establecimiento educativo”.
Ante esa situación, iniciaron protocolos para casos de amenazas y realizaron el allanamiento luego de identificar a un nene de 13 años. Secuestraron “dispositivos electrónicos, armas blancas y otros objetos que están siendo analizados por las áreas de cibercrimen y pericias de esta institución”, informaron desde el Ministerio de Seguridad de Córdoba.
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, explicó que “la investigación permanece abierta y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas”.
En sus redes sociales difundió un posteo en el que aseguró: “La escuela debe ser, sin excepciones, el espacio donde nuestros chicos se educan, se forman y crecen. No puede transformarse en un lugar donde alumnos y docentes asistan con miedo”.
En Tucumán trascendieron dos denuncias en escuelas de gestión privada, una semana después de que un adolescente de 17 fuera aprehendido por asistir a una escuela secundaria del sur de San Miguel de Tucumán con un arma.
El gobernador Osvaldo Jaldo, por caso, instruyó al Ministerio de Seguridad y a la Policía a «intensificar las acciones preventivas, de disuasión e intervención, dentro o fuera de los establecimientos educativos, así como la expulsión y aprehensión de los alumnos que participen de los actos de inconductas, con traslado al Instituto Padre Brochero, de Benjamín Paz».
Además, a través de un comunicado, indicó que «los padres y tutores serán responsables de las conductas de los menores», y advirtió que los establecimientos educativos pueden perder los subsidios del Estado si no se hacen cargo del cuidado de los estudiantes, publicó el diario La Gaceta.
«Mi nena anoche no pudo dormir… a las 5 de la mañana se levantó y me dice ‘Mamá no quiero ir a la escuela tengo miedo'», contó la mamá de una alumna de 11 años de la Escuela Técnica Nº1 de Alberdi. En esa escuela, en el espejo de un baño escribieron el martes por la noche y advertían a los alumnos que no asistieran al el día 15 porque iba a haber un tiroteo.
Colaboró Fabián Debesa (Corresponsalía La Plata)
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