Agostina Páez, la abogada e influencer santiagueña que protagonizó un episodio de racismo en Río de Janeiro hace solo unos días, recibió amenazas de tres personas este lunes por la tarde luego de salir del departamento en el que se encontraba para comprar comida.
«Se filtró la dirección del departamento temporal que alquilo y ayer me vinieron a buscar aquí», le contó la joven de 29 años a Clarín.
Y agregó: «La señora que me alquila me avisó, muy preocupada y desesperada. Yo justo no estaba, había salido a comprar comida. Le dijeron que me buscaba la policía, y la policía no me está buscando porque estoy en constante contacto con ellos. Y efectivamente, personas se hicieron pasar. Ya di aviso y ahora estoy por irme a otro lado. Los brasileños me odian», explicó Agostina.
La joven contó que tres personas brasileñas ingresaron a su departamento diciendo ser policías y que la mujer que le alquila la alertó de lo que estaba pasando.
«Por mi reacción pésima de la cual me arrepiento, hay gente buscándome, deseándome las peores cosas, mucho peores que la que yo hice. Me duele ver este desamparo de mi país«, dijo angustiada Agostina.
Agostina Páez, la abogada argentina retenida en Río de Janeiro por una denuncia de racismo.Y agregó: «Ya fueron pedidas las cámaras del lugar por mi abogado, así puedo demostrar mi versión».
La abogada informó a este medio que ya realizó las denuncias correspondientes tanto por el episodio ocurrido con las tres personas como por las amenazas que recibió a lo largo de la semana. Por razones de seguridad, esta tarde se trasladará a otro lugar.
Además, Sebastián Robles, abogado de Páez, dijo en conversación con el diario El Liberal que Agostina está visiblemente atemorizada tras lo ocurrido hace unas horas, cuando atinaba a salir de su departamento para comprar comida: «Eran casi las 15. Ingresaron al piso tres personas que dijeron ser policías, pero todo muy confuso».
El papá de Agostina, Mariano Páez, aclaró: «No se sabe quiénes fueron. Policías, periodistas, no sé. Como sea, los responsables del edificio le pidieron a Agostina retirarse. Así lo hizo y ahora alquilará otro piso. La pobre está aterrada. ‘Papi, me quieren matar aquí‘, me dijo recién».
El entorno de Agostina la describe como extremadamente «atemorizada» a partir de las últimas situaciones vividas en Río de Janeiro, en donde se encuentra siendo investigada por injuria racial, figura que en Brasil fue equiparada al delito de racismo, que prevé penas de entre 2 y 5 años de prisión y no contempla la salida con fianza.
Su abogado aclaró al medio santiagueño que este martes se pedirá el secuestro de los videos del incidente del 14 de enero, porque el contexto «es otro al enrostrado a nuestra cliente». El miércoles, además, Robles destaca que ingresará un recurso de hábeas corpus: «Entendemos que es un instituto que puede prosperar, ya que Agostina permanece casi detenida en circunstancias adversas y, repito, confusas». Agostina fue recibida ayer por funcionarios del consulado argentino.
Mientras tanto, la joven tendrá que enfrentar el gasto del abogado que se estima en 10.000 dólares, más el hospedaje ya que no se sabe todavía cuánto tendrá que quedarse.
Qué pasó
El conflicto se inició cuando ella y sus amigas salían de un boliche en Río de Janeiro. Según explicó Agostina, habían pagado todas las consumiciones. Sin embargo, al retirarse del lugar, el personal del bar las retuvo y les aseguró que, a partir de la pulsera que tenían, figuraban consumos impagos.
Agostina Páez, la abogada argentina retenida en Río de Janeiro por una denuncia de racismo.Frente a esa acusación, las jóvenes denunciaron que estaban siendo estafadas, aunque accedieron a pagar para poder irse. Lejos de descomprimir la situación, el trato del personal empeoró. Agostina contó que algunos empleados comenzaron a reírse en sus caras y las siguieron por las escaleras, mientras realizaban gestos obscenos.
El video que se difundió en redes sociales y el que desencadenó la polémica y el repudio se ve a la abogada de 29 años, vestida con un top blanco y un short de jean, que hace gestos propios de los primates y grita «Monos. Uh, uh, uh» hacia el bar.
El abogado de Páez aclaró que Agostina no se encuentra detenida. “Ella no tiene ningún tipo de restricción de libertad. Está en su departamento con las amigas donde han alquilado. No tiene retenido ningún pasaporte ni DNI. Ella transita libremente, no está detenida”.
Sin embargo, sí tendrá una tobillera en los próximos días para que cumpla la medida de no salir del país. “Todavía no le han colocado una tobillera, se la van a colocar en estos días, hay tiempo hasta el viernes”. Sus abogados esperan que regrese al país, mientras continúa el proceso.
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