18 de mayo de 2026

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Las terceras posiciones en CABA que no lograron la unidad

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Hubo fotos y acuerdos entre Martín Lousteau, Facundo Manes, Elisa Carrió y Graciela Ocaña que se rompieron el domingo por la noche. Se trata de esa tercera posición en Ciudad de Buenos Aires que planteaba una mirada «ni Kirchnerista ni libertaria». La tensión por los lugares en las listas alcanzó el punto de ebullición horas antes del cierre, y generó nuevos acuerdos y fragmentación. 

Hace un tiempo, hubo una idea: el PRO se había fusionado con La Libertad Avanza en la Ciudad y, al hacerlo, dejó un electorado huérfano. Básicamente, antiperonistas o institucionalistas que no quieren votar a Javier Milei. Oportunidad para que otra fuerza política ocupara ese lugar de representación. El radicalismo tuvo la iniciativa de pensar una fórmula fuerte: Manes-Lousteau para la Ciudad. También se sumaban Elisa Carrió y Graciela Ocaña. Todo lo apoyaba Horacio Rodríguez Larreta. Pero, ¿qué pasó en el cierre de listas? No se pudieron poner de acuerdo en los lugares. Martín Lousteau terminó en una boleta como cabeza de diputados con Graciela Ocaña de senadora. Y Facundo Manes terminó en otra boleta para en Senado con Sergio Abrevaya, del partido de Margarita Stolbizer en la lista de Diputados. Carrió se mandó en una lista sola con candidatos propios. Un escenario de fragmentación que, de repetirse los números de las elecciones porteñas de mayo, dejará a todos con una baja performance. 

Fueron todas rupturas del domingo a la noche, cuando se terminaba el plazo para inscribir las listas y dieron por tierra con la estrategia de construir una tercera opción sólida que consolidara una unidad de todos los sectores políticos que se identifican con la idea de «no kirchnerismo, no Milei». 

Había una lectura que compartían todos los involucrados en el acuerdo: hay un sector de los porteños que hubiera votado al PRO como una tercera opción en octubre, pero sin boleta amarilla no tienen un sector que los represente. Por eso, los radicales -que venían de perder feo con la candidatura de Lula Levy en mayo- pensaron en concentrar todas sus figuras opositoras en una sola boleta: Facundo Manes para senador y Martín Lousteau para Diputado.

Esto implicaba que Lousteau deje el Senado para ir a la Cámara baja, pero también que Manes salte de la provincia de Buenos Aires al territorio porteño. Las conversaciones avanzaron y ambos dirigentes acordaron los lugares. Hasta el domingo. 

Lo primero que se supo fue que Lousteau había cerrado con Graciela Ocaña como candidata a senadora con el sello Ciudadanos Unidos, donde la UCR sostendría su acuerdo con los gobernadores de Provincias Unidas. Esto implicaba una doble ruptura: la primera, de Lousteau con Manes, con quien no pudieron llegar a un entendimiento.

La segunda, de Ocaña con Elisa Carrió, con quien habían pactado hacer un frente. De hecho, Ocaña llegó hasta a sacarse fotos con los candidatos de Lilita. La líder de la Coalición Cívica salió a informar resignada que, dadas las circunstancias, pensaban competir solos. Y puso como candidato a Hernán Reyes y a Marcela Campagnolo. No es una lista que tenga grandes chances de victoria en un escenario donde reina la fragmentación. 

Pero Manes no se quedó quieto. Negoció con el partido GEN de Margarita Stolbizer y armó su propia lista llamada «Para Adelante», donde la cabeza de diputado es Sergio Abrevaya, el histórico dirigente de Stolbizer. Para más extrañeza: la compañera de fórmula en el senado de Manes es Carla Pitiot, quien viene del massismo. 

Manes salió con un duro comunicado: «Vamos contra todos», amenazó. «La casta se repartió los lugares en la lista como si en estos dos años no hubiera pasado nada. Se piensan que siempre va a haber alguien ahí para lavarles los platos sucios», le tiró con todo lo que encontró a Lousteau. Del lado del titular de la UCR Nacional fueron escuetos: «El eligió aislarse», dijeron. 

¿Qué fue lo que pasó? ¿Una guerra de egos? Hay versiones que le atribuyen la ruptura a Larreta. Según se cuenta en los mentideros políticos, el ex jefe de Gobierno no quería que Manes se traspasara a la Ciudad. Lo ve como una amenaza a su propio capital político y para sus planes en 2027 de volver a la jefatura de Gobierno. 

Entonces, siempre según estas versiones, fue Larreta el que convenció a Ocaña de que rompiera con Carrió y se sumara al frente de Lousteau, lo que -a su vez- generó un problema de cartel con Manes, dado que ella lo desplazó en la boleta. El neurocientífico no aceptó ir segundo detrás de Ocaña y todo estalló por los aires. 

Lousteau estará acompañado por la dirigente de la FUA, Piera Fernández y por Gustavo Marangoni, que desembarcó de la mano de Juan Schiaretti. La cuarta candidata es Jésica Barreto, del socialismo.

Para senadores, Ocaña estará acompañada por Martín Ocampo, procurador porteño en el gobierno de Jorge Macri y el hombre de Daniel «El Tano» Angelici que preside la UCR porteña.

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