
Cuando James Cameron se coloca detrás de una cámara, la duda se disuelve en una certeza: estamos presenciando el límite de lo posible en la técnica cinematográfica. El cineasta, artífice de hitos como «Titanic» y el ingenio visceral de «The Terminator», hace años que trascendió la categoría de director para convertirse en un arquitecto de superproducciones. Su formato, impulsado por una pasión indómita y un presupuesto que le permite detallar cada fotograma, convirtió sus películas en eventos visuales que solo él puede superar. Durante 15 años, la franquicia de «Avatar» fue la prueba de fuego de su visión.
Más historias
Roberto García Moritán rompió el silencio sobre Emily Ceco y Virginia Gallardo: "Dedíquense a sus vidas"
Polémica: la fuerte opinión de Eliana Guercio sobre la salida de Juanicar de Gran Hermano
Brenda Asnicar desmintió el rumor de su romance con Carlos Tevez que la persigue hace años