Sin embargo, el titular del Palacio de Hacienda no pudo evitar enunciar que aunque la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró una variación de 1,3% mensual, «la Canasta Básica Total (CBT) mostró una suba de 2,2% mensual», lo que significa que una familia tipo necesitó $1.531.473 en junio para no ser pobre.
Ahí radica el conflicto inicial entre lo que mide el INDEC y lo que afecta al bolsillo de los hogares argentinos: el segundo rubro que se encareció por encima del promedio general fue el de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que subió 3,3%.
El tercer rubro que más se encareció fue otro igual de crítico: el de Salud, que estuvo 2,2% por encima de la marca celebrada por Luis Caputo.
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