31 de julio de 2026

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Más que ojo seco: un síntoma común puede esconder una enfermedad poco conocida que afecta más a las mujeres +40

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Es una enfermedad que se caracteriza por la producción de anticuerpos que reaccionan contra nuestros propios tejidos. Pero no es visible para los demás, aunque su principal síntoma se siente, y mucho. El nombre tampoco pega: síndrome de Sjögren (o síndrome seco).

Se llama así por el oftalmólogo que la describió de forma detallada en 1933, Henrik Sjögren. Pero sus síntomas van más allá del «ojo seco», y afectan más a las mujeres mayores de 40.

Otro punto que se seca en las mujeres, en la mayoría de los casos, es la boca, pero tiene manifestaciones menos conocidas que alcanzan a los pacientes en varias partes del cuerpo.

Es una afección crónica del sistema inmunitario que altera principalmente las glándulas que humectan la boca y los ojos. Se producen menos lágrimas y saliva, y aparece así en sus manifestaciones más conocidas, la sequedad ocular y bucal.

En los ojos, el síntoma puede provocar picazón o la sensación de tener un granito de arena. En la boca, generar problemas para masticar o tragar, además de úlceras. Pero el Sjögren no se limita a la sequedad, aunque igualmente puede producirla en la vagina, y que la consecuencia sea dolor al tener relaciones sexuales, picazón e infecciones recurrentes.

También puede ocasionar cansancio, dolor, hinchazón o rigidez en las articulaciones, tos seca, erupciones cutáneas y resequedad en la piel.

«No se conoce con exactitud su incidencia, pero ésta es mayor en personas de entre 40 y 60 años, aumentando con la edad. La relación entre géneros es que de 10 pacientes, 9 son mujeres y sólo 1 es hombre«, describen desde la Sociedad Argentina de Reumatología (SAR).

Una enfermedad «generalizada»

El síndrome de Sjögren puede involucrar muchas otras manifestaciones, dependiendo de los sitios comprometidos: riñón, pulmones, corazón, músculos, articulaciones, nervios. «Puede ser una enfermedad generalizada«, explican desde la SAR.

Como varios medicamentos, al igual que otras enfermedades, pueden provocar estos síntomas, la recomendación es consultar particularmente al reumatólogo, quien indicará el diagnóstico preciso y el tratamiento, que puede ser multidisciplinario.

¿Cuál es la causa? Falla la regulación de los anticuerpos que defienden al organismo de procesos tan simples como infecciones o tan complejos como un cáncer, y reaccionan contra los propios tejidos: en especial contra las glándulas pero, como se explicó más arriba, también contra otras estructuras del organismo.

Esto origina un proceso inflamatorio que puede evolucionar luego a una atrofia, lo cual explica gran parte de los síntomas de sequedad.

Son múltiples los posibles “desencadenantes” del síndrome. En general, puede darse por procesos infecciosos, utilización de medicamentos, stress emocional intenso y presencia de otras enfermedades asociadas. También hay una predisposición genética.

Lo «multifacético» de sus síntomas hace que se detecte primero en el consultorio de una especialidad en el caso de un paciente, y en el de un especialista diferente en el caso de otro. Porque sus manifestaciones no aparecen simultáneamente en el cuerpo.

“El diagnóstico requiere constatar objetivamente la sequedad ocular y bucal. La evaluación puede incluir pruebas oftalmológicas, análisis de sangre, biopsia de glándula salival menor y ecografía de las glándulas salivales. La interpretación debe integrar la clínica, los estudios y la experiencia del especialista”, afirma Ana Lizarraga, médica reumatóloga e integrante de la SAR.

Franco Pakoslawski, oftalmólogo co director del Centro Integral de la Visión, agrega que “el Sjögren produce un ataque autoinmune sobre las glándulas lagrimales, y esa inflamación reduce la cantidad de lágrima producida y puede alterar también su calidad”.

El especialista enfatiza en que «el ojo seco no es solamente una molestia, puede dificultar la lectura, el trabajo frente a una computadora, el uso del celular y otras tareas que requieren concentración».

También puede afectar la visión al manejar, especialmente de noche, la actividad al aire libre y la tolerancia al aire acondicionado. La sequedad y el dolor al despertar pueden alterar el sueño y el descanso.

Sobre la sequedad bucal, la odontóloga Jacqueline Melamed –docente de la cátedra de periodoncia de la UBA– explica que “en pacientes con Sjögren, los controles odontológicos pueden necesitar una frecuencia mayor debido a las consecuencias de la falta de saliva”.

El Sjögren fue durante mucho tiempo una enfermedad relegada en materia de investigación, pero actualmente existen nuevos estudios y medicamentos en evaluación. Desde la Asociación Civil Argentina de Personas con Enfermedades Reumáticas (ACAPER) piden que se «instale el tema» para el diagnóstico temprano.

Recientemente, el 23 de julio, se celebró el Día Mundial del Síndrome de Sjögren. Para Mariana Cambiasso, presidenta de la asociación, «estas iniciativas contribuyen a concientizar y reforzar la necesidad de un abordaje interdisciplinario, además de recordar que un diagnóstico no es una sentencia, sino el punto de partida para reconstruir el bienestar”.

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