Para el gran público, Santiago Ríos fue un rostro familiar e imprescindible en la era dorada de la telenovela y la comedia argentina, así como en las producciones modernas para plataformas de streaming. Su versatilidad le permitió saltar del drama crudo al humor más desopilante, integrando los elencos de éxitos televisivos memorables como:
-
Clásicos del drama y la comedia: Tumberos, Los Simuladores, Son amores, Disputas, Costumbres argentinas, Los Roldán, La Niñera, Casados con hijos y Cha Cha Cha.
-
Tiras infanto-juveniles y novelas: Casi ángeles, Patito Feo, Amor en custodia, Lalola, Los exitosos Pells, Graduados y 100 días para enamorarse.
-
Producciones recientes: ATAV – Argentina, tierra de amor y venganza, la biopic Sandro de América y El mejor infarto de mi vida.
Su huella en el cine y las tablas
En el plano teatral, su actividad fue igual de incesante. Ríos pisó los escenarios de las principales salas de los circuitos oficial, comercial e independiente. Su talento fue requerido por directores de enorme prestigio como Rubén Szuchmacher, Pompeyo Audivert, Norman Briski, Agustín Alezzo y José María Muscari. Entre sus trabajos más recordados en las tablas se destacan títulos tan diversos como Los Locos Addams, Rey Lear, Stefano, Filomena Marturano, Sinvergüenzas y La farsa de los ausentes.
La pantalla grande también fue testigo de su compromiso actoral, dejando su sello en largometrajes nacionales e internacionales como 1978, Tiro de gracia, Amor a mares, La boleta, El abismo… todavía estamos y Lucky Luke.
Más historias
MeMoria, el libro de Moria Casán que ya no se consigue y recorre los momentos más difíciles de su vida
El dramático relato de Marta Fort sobre su salud en PH, Podemos Hablar: "Me afectó toda la motricidad"
Arnold Schwarzenegger ganó una fortuna con la película por la que menos cobró y nadie apostaba por su éxito