La situación provocó indignación entre los pasajeros y los guardias del tren, quienes evitaron que el hombre abandonara el vagón hasta la llegada de la Policía Militar brasileña.
Finalmente, M. fue arrestado y trasladado a la comisaría regional de São João del-Reiel acusado del delito de “injuria racial”, una figura contemplada en el Código Penal brasileño y que contempla penas severas.
Según explicó la Policía Militar, tras ser detenido, el argentino sostuvo que “no era racista” y que todo había sido “una broma”.
En un primer momento, el argentino fue representado por abogado brasileño que envió el primer comunicado sobre el caso. El texto dice que Murias «reconoce la gravedad de la acusación» y que respeta a la víctima. Además, solicitó a los medios de comunicación no lo condenen antes de tiempo y que respeten la «presunción de inocencia» de su cliente.
«El procedimiento aún se encuentra en su fase inicial, razón por la cual no se puede admitir la formación de juicios definitivos de culpabilidad antes de la completa investigación de los hechos», dice un extracto.
Qué dijo la madre del nene
La madre del menor habló con medios brasileños y se refirió a la situación ocurrida en el tren.
«Esto es claramente racismo. Le agarramos el celular al argentino y vimos que además de hablar de mi hijo, chateaba con otra persona para llevarse nenas como esclavas para cuidar a sus nietas. Soy de Río de Janeiro y esto es una alerta para todas las madres de la zona”, expresó la mujer en diálogo con el medio local SJDD.
Además, expresó su preocupación por lo ocurrido y sostuvo que su hijo “continúa muy triste” tras el episodio. “Los hechos son irrefutables, teníamos el celular en nuestras manos”, afirmó a Clarín.


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