17 de mayo de 2026

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Ráfagas de viento, lluvia y granizo en Santa Fe

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Rosario/12 

Una infrecuente tormenta que combinó en pocos minutos granizo, lluvias y fuertes vientos, alteró en la mañana del viernes la calma de las ciudades santafecinas de Funes y Roldán, y del pueblo de Ibarlucea, que lucieron un panorama catastrófico con una singular acumulación de pelotitas de hielo desparramadas por todos lados. Hubo gente a la que se le voló el techo completo de su casa mientras estaban adentro y terminaron refugiandose adentro de un ropero para no volarse ellos. Incluso se derrumbó la pared de un casa dejando una habitación completa al descubierto.

El fenómeno produjo múltiples destrozos en techos de viviendas, tinglados de edificios públicos –como en el cuartel de bomberos y el municipio de Funes-, ventanas, cables, arbolado y automóviles, e interrumpió el servicio electrico en esas localidades del área metropolitana rosarina. 

En Funes se conformó un comité de crisis para atender las urgencias derivadas del impacto meteorológico y su intendente, Roly Santacroce, pidió a los vecinos que “no salgan de sus casas”. El intendente de Roldán, Daniel Escalante, dijo que “después de la pedrada parecía una ciudad nevada”.

Rápido y furioso

La tormenta, que había sido anunciada por un alerta a corto plazo que emite la Secretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Santa Fe para los departamentos del sur provincial, se desató alrededor de las 8.30 y se extendió por unos 20 minutos, furiosos.

Dato de época: mientras se producía el fenómeno meteorológico circulaban por las redes sociales videos y fotografías de la acumulación de granizo, principalmente en Funes y Roldán. La tormenta se produjo mientras las poblaciones de esas localidades salían a trabajar o a llevar a sus hijos a la escuela. También afectó a Ibarlucea y a Granadero Baigorria, aunque con menor intensidad.

El intendente de Funes, Santacroce, dijo en declaraciones radiales que durante pocos minutos cayó “mucha agua y piedra”, que se combinó con “una violencia extrema del viento”. Para graficar la situación, señaló: “Se caen los árboles, los arrancan como si fuesen un plantín”. Entre los múltiples daños, en Funes cedió un techo del edificio municipal y el tinglado del cuartel de Bomberos cayó sobre las autobombas.

El municipio habilitó una línea de teléfono para quienes “sufrieron daños o alguna urgencia”, mientras que se conformó un comité de crisis con funcionarios del gabinete, Defensa Civil y Control Urbano con el objetivo de “controlar la situación”.

También el club Funes sufrió severos destrozos en sus instalaciones, en las que cedieron el tinglado del salón y del espacio deportivo. “Es increíble, mirá la hora que es y todavía hay 50 centímetros de hielo”, dijo un profesor de la institución al mediodía de ayer, cuando el sol calentaba pero no alcanzaba a derretir el granizo acumulado.

En Roldán, el intendente Escalante dijo a LT8 que “cayó una copiosa pedrada que afectó mucho a los barrios Tierra de Sueños 2 y 3. También volaron y cayeron techos y hay muchos desagües obstruidos”, mientras que “una vecina cayó a una zanja”.

“Después de la pedrada, parecía una ciudad nevada”, sostuvo el jefe comunal de la localidad ubicada en el departamento San Lorenzo, quien puntualizó que la del viernes por la mañana fue la “quinta tormenta con desastre en casi 60 días”.

Lo que el viento dejó

El secretario de Protección Civil de la Provincia, Marcos Escajadillo brindó ayer precisiones sobre la situación de diversas ciudades del sur de la provincia afectadas por el temporal de un día antes, el jueves por la tarde. Fue cuando se registraron fuertes vientos, sobre todo en las localidades de Casilda y Pujato, donde se cortó el servicio eléctrico de manera preventiva y fueron suspendidas las clases.

Escajadillo explicó que “después de las 17 del jueves, un temporal de lluvia con vientos que superaron los 100 km/h hizo que se activara el protocolo para que podamos acompañar a las autoridades, porque realmente fue una afectación muy importante: árboles, ramas y cables caídos”. Además indicó que “se decidió que en Pujato, una de las localidades más afectadas, y en algunos sectores de Casilda, se cortara el suministro eléctrico para garantizar la seguridad de los vecinos”.

En la mañana de ayer, dijo Escajadillo, y “en la medida que las condiciones climáticas lo permitan, las cuadrillas están operando, trabajando en conjunto con bomberos voluntarios, empleados comunales o municipales, en el trozado de las ramas, árboles, recuperando transitabilidad”.

Luego dijo que en Casilda y Pujato, “después de hacer una evaluación, se decidió que no se dictaran clases” y se dispuso trabajar “en los establecimientos escolares para que los alumnos no tengan ningún inconveniente cuando retomen las clases”, el próximo lunes. El funcionario informó que “en Casilda hay 15 personas evacuadas y hay otras que no se quieren evacuar”.

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