Estados Unidos contó con apoyo del Ministerio de Defensa del Reino Unido para el operativo que tuvo lugar en la estratégica frontera marítima entre el Reino Unido, Islandia y Groenlandia (zona conocida como brecha GIUK).
El secuestro del Bella 1/Marinera marca una escalada en la cooperación aliada para desmantelar la «flota fantasma» que evade las sanciones impuestas tras la detención de Nicolás Maduro.
De hecho, el gobierno de los Estados Unidos justificó la incautación bajo el marco de las sanciones contra el narcoterrorismo vinculadas a la administración de Nicolás Maduro, argumentando que el cambio de bandera fue una maniobra fraudulenta de último momento para evadir la justicia.
putin y trump
Pero desde el Kremlin sostuvieron la versión de la empresa BurevestMarin, vinculada al petrolero, que aseguró que se trataba de un buque civil que navegaba sin carga, y que su capitán intentó en reiteradas oportunidades comunicar su identidad y condición antes del abordaje.
La compañía denunció que la persecución incluyó vigilancia aérea y se extendió durante varios días. Desde Londres, el titular de Defensa británico, John Healey, las fuerzas de la Real Fuerza Aérea (RAF) utilizaron aviones de patrulla marítima P-8A Poseidon para rastrear la ubicación exacta del buque, mientras que el navío de reabastecimiento RFA Tideforce prestó apoyo logístico a las unidades estadounidenses que ejecutaron el abordaje.
Bella 1, o Marinera, el buque fantasma
El Gobierno de los Estados Unidos capturó este miércoles dos buques petroleros bajo la sospecha de que transportaban petróleo de Venezuela: uno fue el Bella 1, o Marinera, y el otro fue identificado como M/T Sofia, una embarcación de la misma naturaleza que fue interceptada en las aguas del Caribe.
Ambas embarcaciones habían entrado en la mira de la Casa Blanca por considerarse parte de la «flota fantasma» que mantiene activa la red de traslado del petróleo de Venezuela a otros países.
Pero el Kremlin sólo elevó su queja por el Bella 1/Marinera, con la exigencia de repatriación y protección de derechos humanos para la tripulación y calificó la operación conjunta entre Estados Unidos y el Reino Unido como un «acto de piratería absoluta», tendiente a debilitar a los aliados de Venezuela.

Más historias
Agentes del Servicio Secreto de los Estados Unidos balearon a un hombre armado en el centro de Washington
Captan por primera vez una placa tectónica en proceso de ruptura frente a las costas de Canadá
Un avión chocó contra un camión antes de aterrizar en Nueva Jersey