El ataque al periodismo y al «poder paralelo»
Bajo una línea discursiva similar a la que emplea Milei en Argentina contra el periodismo crítico, Peña atribuyó los ataques a un conglomerado económico y mediático que, según él, actuaba como un poder paralelo dispuesto a intervenir en las instituciones evadiendo las urnas y el Congreso.
«Hay un grupo que no acepta estar fuera del círculo de decisiones. Lo que buscan no es la transparencia, sino el control del Estado», sentenció Peña con severidad durante aquella entrevista.
Para el exmandatario, la cobertura periodística sobre el caso no buscaba proteger los intereses de los cotizantes del Instituto de Previsión Social (IPS) ni mejorar el gasto público, sino que era una represalia de sectores afectados por sus reformas económicas. «Estamos pagando el precio de hacer las cosas bien», había expresado, mostrándose confiado en poder sostener la gobernabilidad, un escenario que terminaría por desmoronarse meses después con la disolución del banco y su intempestiva salida del poder
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