Fue condenado a 3 años de prisión condicional el exfiscal Fernando Rodrigo, acusado por los delitos de peculado y falsedad ideológica agravada por ser funcionario público. La sentencia fue por haber solicitado, mediante recursos del Estado, la intervención del teléfono de una expareja y personas de su entorno. Como parte de la sentencia, deberá cumplir reglas de conducta y tendrá inhabilitación especial perpetua para ocupar cargos, empleos u honores públicos.
El juez Gonzalo Fernández Bussy homologó el procedimiento abreviado presentado por la Fiscalía y aceptado por la defensa en la causa que se siguió al exfiscal, desde 2017. La fiscal Natalia Benvenuto detalló los hechos cometidos mientras cumplió funciones como fiscal adjunto de Rosario: «Haber confeccionado cinco solicitudes de interceptación de comunicaciones telefónicas y mensajes de texto, a través de archivos de texto que imprimió y en los que estampó su firma y sello, respecto de doce números telefónicos». Para ello, argumentó que las solicitudes serían útiles para diferentes investigaciones que llevaba, «siendo esto falso».
En ese sentido, se indicó que según determinó la investigación, «los números consignados no se encontraban vinculados con causas penales mencionadas en las solicitudes, además de corresponder cada uno a su intención de tener acceso a esa información reservada». En esa línea, se estableció que «los números telefónicos en cuestión pertenecían a personas allegadas», como, por ejemplo, empleadas de la Fiscalía, los papás y hasta hermanos de la víctima.
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