29 de abril de 2026

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Un proyecto busca salvar los árboles de la ciudad de Buenos Aires 

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Organizaciones vecinales de la Ciudad de Buenos Aires presentaron un proyecto de ley en la Legislatura para crear un Instituto del Bosque Urbano porteño. Advierten que el arbolado de la ciudad «está siendo permanentemente disminuido» por podas y talas sistemáticas, y buscan que el instituto propuesto estipule políticas para la «preservación, cuidado y aumento de nuestro patrimonio arbóreo». 

El proyecto ya fue ingresado oficialmente a través del legislador de Unión por la Patria (UxP) Matías Barroetaveña y es el resultado de un largo año de trabajo y discusiones que encabezó el diputado y las organizaciones Basta de mutilar nuestros árboles (BdM), el Centro de Estudios Metropolitanos, Cultura Abasto y la Red Argentina del Paisaje. En el trayecto, las agrupaciones realizaron un conversatorio público sobre el tema y un taller de expertos que derivaron en la redacción de la iniciativa, que cuenta con el apoyo de otras más de veinte organizaciones barriales.  

Según indican las organizaciones impulsoras, el proyecto «expresa los conocimientos, el pensamiento y los requerimientos» de quienes «saben del valor del arbolado urbano como eje vertebrador de la infraestructura verde urbana y le conceden el estatus de bien común y patrimonio natural, cultural y paisajístico». Barroetaveña, por su parte, señaló a este diario que el instituto «viene a jerarquizar la gestión del arbolado acortando la enorme distancia entre el conocimiento científico y técnico y la gestión» 

Los encuentros arrojaron un diagnóstico crítico sobre la situación actual del arbolado porteño, basado en varias causas: podas sistemáticas y reiteradas, tercerización del mantenimiento, falta de participación ciudadana, planteras vacías o cementadas, falta de cuidado de los árboles, aplicación del Código Urbanístico que produce mutilaciones y talas ilegales, entre otros puntos enumerados en el proyecto de ley. 

El diputado sostuvo en este sentido que actualmente «las podas y extracciones sin criterio ni control están condicionando los servicios ambientales que el árbol urbano y en su conjunto el bosque urbano cumplen como reguladores de altas temperaturas, en la absorción de contaminantes, entre tantos beneficios». Agregó que esta situación lleva a «una crisis sin precedentes» en el tema con «árboles sin follaje, sin copa, con raíces dañadas y sin su arquitectura natural».

Por todo esto, los vecinos y vecinas proponen la creación del instituto como organismo descentralizado y con políticas tendientes a mejorar la situación para controlar «la protección, conservación, planificación y gestión del arbolado urbano de la ciudad, con el fin de promover un ambiente urbano más saludable, sostenible y resiliente, contribuyendo así a la mejora de la calidad de vida de la población». 

Como principal tarea, el instituto fijaría un «Plan estratégico del bosque urbano«, definido como «el sistema constituido por el conjunto de todos los árboles existentes y por existir, tanto del arbolado público como privado» y en su relación con el resto de la vegetación y fauna de la ciudad. Entre otros puntos, el plan deberá tender a proteger el arbolado existente y aumentar su cantidad y diversidad en todos los barrios, así como optimizar superficies de espacios verdes. 

El proyecto estipula que el instituto tenga también potestad para aplicar sanciones «en casos de intervenciones ilegales realizadas sobre el arbolado urbano». Se prevén multas económicas, suspensión de licencias o permisos de obras que afecten al arbolado, obligaciones para compensar lo extraído, y cancelaciones a las empresas prestatarias de los servicios. También se fijarían sanciones penales para casos de «tala ilegal o destrucción de árboles».

La iniciativa, además, establece mecanismos específicos para garantizar la participación ciudadana en la elaboración y puesta en funcionamiento del plan estratégico a través de su operatoria descentralizada en conjunto con las comunas porteñas. «Se crearán grupos específicos dentro de los consejos consultivos de cada comuna, integrados por representantes del instituto, de la comuna y de actores sociales organizados con el objetivo de garantizar la participación social en la planificación y gestión cotidiana del arbolado urbano a nivel local», se lee en el articulado.

El instituto, a su vez, estaría conformado por equipos profesionales transdisciplinarios de las áreas especializadas en el tema, como el diseño del paisaje y la jardinería, la arboricultura, la agronomía, la biología, las ciencias ambientales y forestales, entre otros. También se establece que los operarios que lleven a cabo las tareas sobre el arbolado estén calificados con formación en el tema. Barroetaveña indicó que el instituto busca tener injerencia «no sólo en los pliegos de licitación de arbolado, sino en todos los pliegos de aquellos servicios que inciden en él, ya sea su follaje o sus raíces».

Además de trabajar sobre el plan estratégico, los profesionales estarían dedicados a la «investigación científica sobre la arboricultura urbana y la difusión de los conocimientos generados». En este sentido, el proyecto también incluye un apartado dedicado a la comunicación y educación en materia de arbolado con «programas de sensibilización y educación ambiental para concientizar a la ciudadanía, hacia todos los niveles educativos».

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