A ellos se sumará cerca de un millón de excursionistas que viajarán por el día para participar en las celebraciones religiosas y actividades vinculadas con la presencia del Pontífice, con una misa central en el Monumento a los Españoles.
Efecto directo en operadores turísticos de la Ciudad
El flujo de visitantes tendrá un efecto directo sobre sectores como la hotelería, la gastronomía, el comercio y los servicios turísticos, que se preparan para una demanda extraordinaria durante los días de la visita.
Las autoridades porteñas consideran que el acontecimiento representa una oportunidad para exhibir la oferta turística y patrimonial de Buenos Aires ante visitantes llegados desde distintos puntos del país y del exterior.
En ese marco, se programaron intervenciones especiales en espacios emblemáticos de la Ciudad, entre ellas iluminaciones artísticas en el Obelisco, el Teatro Colón, el Cabildo, el Planetario, la Floralis Genérica y otros monumentos representativos; también en 37 templos porteños, incluida la Catedral Metropolitana.
La visita también servirá para potenciar circuitos turísticos relacionados con la historia de la Iglesia en la Argentina y con la figura del papa Francisco. Entre las propuestas organizadas para visitantes y residentes se incluyen recorridos por Monserrat, Flores, San Telmo y otros barrios con fuerte valor histórico y religioso.

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