A este cóctel se suma la caída de las exportaciones hacia Brasil. La única excepción a este escenario desolador en la industria nacional son las pick-ups medianas. La planta de Córdoba, que también ensambla el Fiat Cronos (cuyas ventas también bajaron), logra sostenerse e incrementar envíos gracias a que la Argentina es un gran jugador global en el segmento de camionetas, compitiendo casi en soledad con Tailandia.
Gestiones contrarreloj frente a la crisis de la industria automotriz
Frente a un panorama de asfixia en la rentabilidad de los autos particulares, los directivos de las automotrices mantienen intensas negociaciones con el Gobierno nacional. El pedido central es una baja urgente en las retenciones y un alivio en la presión impositiva general, que al momento de exportar acumula un 12% entre cargas nacionales, provinciales y municipales. El tributo de Ingresos Brutos está en el centro de los reclamos.
«Ya les bajaron los impuestos internos, pero es más bien para los autos de alta gama, y lo que necesitan es que les bajen más los impuestos», agregaron las mismas fuentes del sector a minutouno.com. Por el momento, la promesa oficial de mejorar la competitividad para alentar la producción local, al menos para la exportación, sigue sobre la mesa, mientras los operarios de El Palomar enfrentan un año marcado por el ajuste y la incertidumbre laboral.
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