Además, sostuvo que este tipo de declaraciones generan un impacto negativo entre los jóvenes y manifestó que le producen «desolación». Para Nuñez, insistir en una división entre una supuesta Francia tradicional y otra moderna solo contribuye a profundizar las diferencias, por lo que rechazó los discursos que buscan establecer esa separación. “Solo hay una Francia”, enfatizó el funcionario, quien volvió a remarcar que la República francesa integra a todos sus ciudadanos por igual.
También habló la ministra delegada encargada de la Francofonía, las Alianzas Internacionales y los Franceses en el Extranjero, Éléonore Caroit, quien rechazó cualquier ataque dirigido hacia el conjunto nacional. La funcionaria manifestó: “Ya vengan de una senadora paraguaya o de un expresidente español, ya sean escandalosos o más insidiosos, todos los ataques racistas contra el equipo de Francia son inaceptables”.
Además, dejó una definición contundente respecto del plantel dirigido por Didier Deschamps: “Todos los jugadores del equipo de Francia son franceses. Punto final”. En la misma línea agregó: “Estos comentarios aberrantes no les impedirán brillar en el terreno de juego. Toda Francia está detrás de sus Bleus”.
Las repercusiones también alcanzaron a la oposición francesa. El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, defendió la composición del seleccionado y recordó que Francia no se define por cuestiones étnicas. Según expresó en sus redes sociales: “Francia no es una nación étnica. No tiene un color de piel ni una religión. Es una nación política unida en torno al lema de la República”, antes de añadir: “Por mucho que le disguste a la derecha racista”.
El secretario general del Partido Comunista Francés, Fabien Roussel, también cuestionó con dureza a Rajoy y consideró que sus declaraciones constituyen un intento de desacreditar a un equipo que atraviesa un gran momento futbolístico. De este modo, la previa del duelo entre España y Francia quedó marcada por una controversia política que excedió ampliamente el terreno deportivo.
Pedro Sánchez aprovechó para destrozar a Mariano Rajoy
Las críticas no llegaron únicamente desde París. En España también hubo un amplio rechazo a las palabras del exmandatario. El actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, utilizó sus redes sociales para condenar lo que definió como “declaraciones xenófobas” y reivindicó un concepto de ciudadanía basado en el compromiso con el país y no en cuestiones vinculadas al apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel.
En su publicación expresó: “Hay quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel. Otros la medimos por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él”. Luego agregó otro mensaje aún más contundente: “España es de quien la ama y la trabaja. No de a quién la avergüenza con declaraciones xenófobas. Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo”.
Al rechazo del jefe del Ejecutivo español se sumaron referentes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y también dirigentes de Podemos, quienes coincidieron en repudiar las expresiones del exlíder del Partido Popular.

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