El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, justificó la ofensiva y la definió como “una respuesta plenamente justificada a los ataques rusos contra nuestras ciudades”.
El ataque coincidió con una reunión del presidente ruso Vladimir Putin con líderes del sudeste asiático en la ciudad de Kazán, a unos 700 kilómetros de Moscú.
Esta no es la primera vez que Kiev lanza una ofensiva de este tipo durante un evento internacional en Rusia: a principios de junio, un ataque similar golpeó la zona de San Petersburgo durante un importante foro económico.
Como consecuencia del ataque las autoridades debieron cerrar los principales aeropuertos de Moscú durante horas. El más importante, Sheremétievo, evacuó a los pasajeros a “lugares seguros” y recién reabrió cerca de las once de la mañana.
Otro dron se estrelló contra un edificio de departamentos en la zona de Zhukovski, mientras que los restos de otro aparato provocaron un incendio en un centro comercial.
La misma refinería MNPZ ya había sido blanco de otro ataque ucraniano el marte pasado, que provocó un incendio y daños en una planta que cubre más de un tercio de las necesidades de combustible de Moscú.
Según el alcalde Sobianin, las defensas antiaéreas abatieron 180 drones que se acercaban a la capital. En tanto el Ministerio de Defensa ruso aseguró haber interceptado más de 500 drones ucranianos en todo el país durante la madrugada.
En la región sureña de Rostov, otro ataque ucraniano con drones dejó un muerto y dos heridos. En los últimos meses, Kiev intensificó sus ofensivas contra refinerías de petróleo, consideradas un activo clave para el esfuerzo de guerra ruso, mientras las negociaciones diplomáticas siguen estancadas.
Zelenski calificó estos ataques como “sanciones de largo alcance” y reclamó: “Es hora de que la guerra termine, y de que Rusia tome los pasos necesarios a nivel diplomático”.


Más historias
China denunció presiones de Estados Unidos sobre la política comercial de Argentina en tecnología
Detuvieron a un alcalde por su rol en un incendio intencional que arrasó con 120 hogares en julio
Histórico fallo contra Meta: deberá pagar US$567 millones y aplicar fuertes restricciones