12 de mayo de 2026

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Lumilagro posiciona a la marca celebrando despidos: "¿Querés que los volvamos a contratar y pagar $100.000?"

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Ante el comentario de un usuario que le recriminaba a la empresa haber dejado a decenas de familias sin sustento económico, la cuenta oficial de Lumilagro respondió: «¿Ustedes qué opinan? ¿Preferirías que los volvamos a contratar y vuelvas a tener que gastar $100 mil pesos de más para conseguir un termo de calidad? Nos reconvertimos para volver a crecer igual que en los 70’s cuando dejamos de soplar las botellas a pulmón y nos automatizamos».

Lejos de pedir disculpas, en otra de las interacciones, la marca insignia justificó su nuevo rol como importadora neta: «Seguimos fabricando el 50% de nuestros productos. Respecto al Luminox Pampa que ahora fabricamos afuera, representa un salto de calidad enorme para nosotros y encima a mejores costos. Se nos duplicaron las ventas y comenzamos un plan de expansión con locales propios».

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El dolor de los dueños y el impacto del contrabando

Las controversiales declaraciones del CM en redes sociales contrastan de forma brutal con la mirada de los propios dueños de la compañía. Martín Nadler, director ejecutivo y miembro de la cuarta generación familiar al frente de la empresa, relató el drama interno que se vivió en la planta ubicada en la localidad bonaerense de Tortuguitas.

«En 2022 teníamos 220 trabajadores, pero en los últimos dos años tuvimos que reducir el plantel y 170 personas se fueron con retiro voluntario, fue un proceso dolorosísimo. Hoy nos quedamos con 50 personas directas y 50 indirectos. Lloré al despedir a algunos trabajadores que me conocían desde los 5 años, pero entendieron que era por el futuro de la empresa», explicó Nadler en diálogo con iProfesional.

Según detalló el empresario, la estocada final para la producción nacional de Lumilagro no fue solo la caída de la demanda interna, sino la competencia desleal y la inacción gubernamental frente al contrabando masivo. «Se consumen 4 millones de termos anuales en Argentina y sólo de Paraguay ingresaron 4 millones, más lo que ingresa por el norte. Son termos tóxicos y truchos, cuando están en contacto con agua caliente desprenden metales cancerígenos», denunció.

Y lanzó una dura advertencia sobre el rumbo económico actual: «Nos preocupa la salud de la gente. El Estado no dedica ni el mínimo esfuerzo para protegernos del contrabando, si bien sabemos que es una política de Estado para bajar el precio de las cosas sea como sea».

A partir de ahora, la histórica fábrica que supo ser un orgullo industrial de la Argentina se limitará únicamente a personalizar con serigrafía los termos y botellas térmicas que llegan fabricados desde Asia.

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