La causa que investiga la muerte de Matthew Perry a los 54 años por sobredosis con ketamina logró un nuevo avance: una traficante de drogas de la ciudad estadounidense de Los Ángeles, conocida como la «Reina de la Ketamina», se declaró culpable de haberle suministrado la dosis del potente anestécido al recordado actor de Friends, poco antes de su fallecimiento en octubre de 2023.
Se trata de Jasveen Sangha, una mujer de nacionalidad británico-estadounidense de 42 años, quien admitió haber utilizado su casa en North Hollywood como escondite para narcóticos ilegales y se declaró culpable además de tres cargos por distribución ilegal de ketamina y un cargo por distribución de ketamina, que condujeron a la muerte del actor que encarnó a «Chandler Bing» en la icónica sitcom y de otros. En tanto, varios cargos más fueron retirados como parte del acuerdo de culpabilidad que alcanzó con la fiscalía el mes pasado.
La traficante podría recibir una pena de prisión de hasta 65 años, cuando sea sentenciada el 10 de diciembre. Hasta ahora, son cinco los acusados en la causa: dos médicos, Salvador Plasencia y Mark Chávez; el asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa; Erik Fleming, otro hombre que admitió haber actuado como intermediario en la venta de ketamina al actor; y Sangha. Ella fue la última en declararse culpable en lugar de ir a juicio. Todos esperan su sentencia.
El legado de Perry y una muerte que impactó al mundo
Matthew Perry fue encontrado sin vida en su casa de Los Ángeles el 28 de octubre de 2023, a los 54 años. Su fallecimiento generó una enorme conmoción en Hollywood y entre millones de fans de Friends alrededor del mundo. La autopsia reveló que había altos niveles de ketamina en su organismo.
En su libro autobiográfico Friends, Lovers, and the Big Terrible Thing, relataba su lucha contra la adicción a los analgésicos recetados y el alcohol. También buscaba remarcar su intención de convertirse en un ejemplo de recuperación. Su muerte reabrió el debate sobre el uso y abuso de ketamina en tratamientos médicos, especialmente cuando es administrada sin un seguimiento estricto.
La ketamina, un anestésico de acción corta con propiedades alucinógenas, se receta para tratar la depresión y la ansiedad, pero también ha ganado popularidad como droga ilícita para fiestas entre los consumidores recreativos.
Las declaraciones de la Reina de la Ketamina
Tras declararse culpable de los delitos de los que se la acusaba, Jasveen Sangha reconoció haber suministrado 51 viales de ketamina desde su escondite a Erik Fleming, un intermediario de 55 años, quien a su vez vendió las dosis a Perry a través de su asistente personal residente, Kenneth Iwamasa, de 60 años. Al ser interrogada por la jueza Sherilyn Garnett, la implicada afirmó que sabía que los viales que vendía estaban destinados al actor.
«Sabía que algunos iban a ser para él, sí«, afirmó. De acuerdo con la fiscalía, Iwamasa inyectó a Perry al menos tres dosis de ketamina de los viales que le proporcionó Sangha, lo que provocó la muerte del actor.
Fleming, Iwamasa, y los médicos Mark Chavez, de 55 años, y Salvador Plasencia, de 43, se declararon culpables de delitos federales de drogas en el caso, ya que también suministraron ketamina a Perry.
En su acuerdo de culpabilidad, Sangha también admitió haber vendido ketamina a una persona en agosto de 2019, quien falleció horas después por una sobredosis. Explicó que su casa funcionaba como un «escondite» para adictos, y afirmó que ella almacenaba, empaquetaba y distribuía diversos narcóticos desde ese lugar desde al menos junio de 2019.
En tanto, Mark Geragos, el defensor de Sangha, aseguró a la prensa a la salida del Tribunal que su cliente se declaró culpable para asumir la responsabilidad de sus acciones, y añadió: «Se siente muy mal por todo esto«.
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