De acuerdo con el último relevamiento de la consultora Zentrix el 59,7% de los argentinos evaluó en marzo como negativa la situación económica del país, lo que implicó un salto de casi 13 puntos frente al 47% de febrero. Mientras que el 83,9% de los consultados advirtió además que su salario «no» le está ganando a la inflación.
¿Cómo es entonces que informes alentadores para el Gobierno vayan tan a contramano de la realidad que perciben millones de argentinos?
Hay varias explicaciones para ello y todas ellas ponen su foco en el Indec.
Escándalo por las apuestas sobre el índice de inflación: sospechas de filtración en la city
La baja de la pobreza se explica en parte por la decisión del gobierno de Milei de echar mano a la forma del Indec de medir la inflación. En enero, y cuando el Indec tenía todo listo para lanzar la nueva medición de la inflación gracias a una canasta más ajustada a los consumos reales actuales de los argentinos, Milei y Caputo ordenaron que se siga midiendo con una canasta de hace más de 20 años y no representativa de los consumos de hoy.
Por caso, la nueva canasta otorgaba una mayor ponderación a los servicios que son, precisamente, los que más vienen subiendo merced de los tarifazos dispuestos por el Gobierno y por la quita de subsidios.
Al mismo tiempo la consultora Equilibra aseguró que una mejor captación de los ingresos laborales por parte de la EPH «exageraron la baja de la pobreza» ya que la mejora registrada oficialmente “no se condice con la realidad”.
Y siguió «de acuerdo a la EPH, los ingresos laborales volaron en el cuarto trimestre del año pasado. La mejora interanual del poder de compra de los ingresos laborales superó el dígito en casi todos los casos al deflactar por el IPC o la CBT, mientras que el PBI (ingreso total de la economía) subió sólo 2,1% en dicho período”.
Salarios
La importante diferencia registrada entre el crecimiento de la economía y los ingresos laborales reales relevados “indica que esta última está captando una mejora de los ingresos que no se condice con la realidad, sino que refleja una menor sub-declaración de ingresos (léase una mejor captación) por parte de los encuestados”, remarcó Equilibra.
En este sentido, precisó que el incremento interanual del salario formal en el último tramo de 2025 -medido por el Índice de Salarios (30% interanual), el SIPA (32%) y el RIPTE (37%) y más en línea todas estas mediciones con la inflación registrada el año pasado- se ubicó varios puntos porcentuales por debajo del aumento del ingreso asalariado formal arrojado por la EPH (43%).
“Hay evidencia empírica contundente de que los fuertes cambios en la captación de ingresos de la EPH exageraron la baja reciente de la pobreza”, concluyó Equilibra.



Más historias
El Gobierno definirá mañana el nuevo ingreso mínimo de las empleadas domésticas
Combustibles: suben los impuestos y hay incertidumbre por el precio de la nafta en surtidores
La inflación de mayo 2026 será de casi 4%, según un informe de la Universidad Di Tella