Además de confirmar que se trataba de Amanda Maria Souza de Oliveira, de 37 años, dijo ser originaria del estado de Ceará, en el noreste brasileño, y los investigadores determinaron que con anterioridad había cometido fraudes con idéntico modus operandi al menos desde 2018 en su lugar de origen, Minas Gerais, Paraná, Goiás, Río de Janeiro y Santa Catarina, bajo nombres como Beatriz, Ana Clara y Maria Eduarda.
Entre los engaños más recientes datan uno de 2023, cuando se presentó como una niña de 12 años con autismo y víctima de abuso ante una organización dedicada a asistir menores de edad vulnerables en Río de Janeiro. Una nutricionista de 52 años comenzó a cuidarla junto con la responsable de la institución durante un mes y medio, evaluando incluso adoptarla, hasta que descubrió el año.
Y en 2024 Oliveira se presentó como una niña de 11 años que había escapado de una red de prostitución en Rio Grande do Sul y una familia la recibió en su hogar, pero pronto comenzó a detectar contradicciones en su historia y recurrió al Consejo Tutelar, ante cuyos agentes Oliveira reconoció su verdadera identidad.
Ahora, la Fiscalía la denunció por falsa identidad y estafa al determinar que Oliveira está en condiciones de ser juzgada después de que una evaluación de salud mental concluyera que comprendía sus actos y podía enfrentar el proceso.

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